La Casa

La presencia en una de las terrazas de una iglesia en miniatura con interior barroco es el elemento característico que ha dado origen al nombre de nuestra casa.

Se trata de una casa del siglo XIX, que conserva el típico patio andaluz, decorado con azulejos y dos auténticas columnas románicas. En su remodelación se ha buscado rescatar toda la tradición y pureza de su arquitectura original, conservando los numerosos elementos en madera y hierro forjado: los artesonados de los techos, tallados y pintados en algunos casos, la puerta de entrada al zaguán y las barandillas de la escalera de hierro forjado, las puertas de madera maciza de sacristías de iglesias y conventos, como indica claramente la presencia del tallado en forma de cruz latina. Se han descubierto algunas paredes de ladrillo labrado a mano y conservado los suelos de mármol y las contraventanas en madera de las habitaciones. La escalera central original conecta las tres plantas de la casa.

En la planta baja se encuentran el exclusivo patio, la recepción y un cuarto de servicio con lavadora.

En la primera planta se halla el apartamento que consta de dos dormitorios, cocina y baño y puede alojar hasta 5 personas, con la posibilidad de añadir una cuna.

Uno de los cuartos de dormitorio tiene una cama doble, la chimenea y dos ventanales, mientras que el otro tiene una cama litera, un sofá individual y un ventanal.

En la segunda planta se hallan la sala de estar y el acceso a la terraza, de unos 60 metros cuadrados, distribuida en dos niveles con vista a los tejados de las casas del barrio de la Judería. En la parte superior de la azotea se sitúa la iglesia en escala que da nombre a la casa, un área cubierta que sirve como zona de relax y una barbacoa a disposición de los huéspedes.

Sevilla es una ciudad que por su clima permite estar al aire libre durante la mayor parte del año y tomar un desayuno o una cena en la terraza es un lujo posible de marzo a noviembre!