Por Tablaos

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Andalucía es la cuna del flamenco, en sus principales facetas del cante, toque y baile. Tal y como lo conocemos hoy en día data del siglo XVIII y existe controversia sobre su origen, ya que aunque existen distintas opiniones y vertientes, ninguna de ellas ha podido ser comprobada de forma histórica. Aunque el diccionario de la RAE lo asocia especialmente a la etnia gitana es más que perceptible la fusión de las distintas culturas que coincidieron en la Andalucía de la época. De todas las hipótesis sobre su origen, la tesis más extendida es la que expone el origen morisco, solo que el mestizaje cultural que por entonces se dio en Andalucía (oriundos, musulmanes, gitanos, castellanos y judíos) propició su creación. De hecho, ya existía en la región de Andalucía su germen mucho antes de que los gitanos llegaran, teniendo también en cuenta que había gitanos en otras regiones de España y de Europa, pero el flamenco fue únicamente cultivado por los que se encontraban en Andalucía.

En noviembre de 2010 la UNESCO lo declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a iniciativa de las Comunidades autónomas de Andalucía, Extremadura y Murcia.

Al igual que pasa con la determinación del origen del flamenco, hay controversias para establecer la raíz etimológica de la palabra. El uso del término flamenco, referido al género artístico, se remonta a mediados del siglo XIX y la teoría quizás más acreditada es la que propuso en 1881 Demófilo en el primer estudio sobre el flamenco. En ello se argumentaba que este género debe su nombre a que sus principales cultivadores, los gitanos, eran conocidos frecuentemente en Andalucía con esta denominación.

No obstante el estilo flamenco se haya configurado a lo largo del siglo XIX sobre el sustrato del folclore de Andalucía, sus músicas y sus danzas, se consideran un género artístico propio, fundamentalmente escénico.

Con el tiempo surgieron cantaores profesionales que fueron transformando los cantos populares propiciando una profunda evolución del género hacia lo culto y favoreciendo la extensión de su fama más allá del ámbito andaluz y de la misma España. A lo largo del siglo XX el flamenco se ha abierto a nuevas influencias del mundo musical, en un camino imparable hacia la fusión con otros estilos musicales, todo esto no sin generar en algunas ocasiones fuertes resistencias por parte de los sectores más conservadores del flamenco clásico.

He aquí algunos de los nombres de intérpretes más significativos e internacionalmente conocidos del siglo XX, como Paco de Lucía, Camarón de la Isla, Rocío Jurado, Enrique Morente, Remedios Amaya, Juan Peña El Lebrijano, bajo cuya influencia se han formado nuevas generaciones de artistas contemporáneos que siguen la senda de la contaminación entre la tradición flamenca y otras sonoridades.

(fuente Wikipedia. Adaptado)

A continuación ofrecemos una selección de locales donde se puede disfrutar de un espectáculo de buena calidad. Al igual que con los bares de tapas, señalaremos solo algunos de los muchos diseminados por la ciudad de los que tenemos las mejores referencias.

Salas de espectáculo

  • Casa de la Memoria. Centro cultural del flamenco, Calle Cuna, 6
  • Casa de la Guitarra, Calle Mesón del Moro, 12
  • El Museo del Baile Flamenco (en las noches del fin de semana), Calle de Manuel Rojas Marcos, 3
  • Auditorio Álvarez Quintero, Calle Álvarez Quintero, 48

Bares con exhibiciones en vivo

  • La Carbonería, Calle Céspedes, 21
  • Casa Anselma, Calle Pagés del Corro, 49
  • El Tronío, Calle Pureza, 3
  • Arte 38, Calle Arfe, 38
  • Sala Flamenco, Calle Castilla, 137